lunes, 15 de abril de 2013

Han caido los dos



Ultimamente me gustan los lunes. Siempre he sido optimista, debe ser por aquello de mi parte Zen  (Si tus problemas no tienen solución porque te preocupas y si por el contrario, si la tienen, para que te preocupas?) pero últimamente los lunes estoy que me salgo de feliz. No es por aquello que tantas veces he contado en la intimidad a los amigos, de algún conocido que era más feliz en el trabajo que en la casa los fines de semana. No, nada que ver con eso. Soy todo un transexual-laboral, nací para niño rico en cuerpo de proletariado. Así que trabajo por necesidad, no por placer (trabajo para vivir, no vivo para trabajar) y aunque siempre he sido muy formal y muy cumplidor (Y demasiado leal) para la empresa, si me tocara una primitiva, no iba a crear una empresa presisamente con el dinero del premio. ¿Divago? últimamente me pasa... sobre todo los lunes.
Hoy es lunes, los lunes se me vienen cosas a la cabeza. Hoy me vino este recuerdo, sin saber porque... ¿o si que lo sé?

Han caido los dos

Han caido los dos cuan soldados fulminados al suelo.
Y ahora estan atrapados los dos en la misma prisión.
Vigilados por el ojo incansable, del deseo voraz.
Sometidos a una insoportble tension de silencio.

Han caido los dos bajo el punto de mira exclusivo,
iniciando una guerra que nadie pudo vencer jamás.
Ella sabe lo que el hombre espera, sin haberlo aprendido
y él encuentra sentido al enigma que no le deja existir.

Antes eran dos barcos sin rumbo, hoy son dos marionetas que van
persiguiendo una luz cegadora por la linea del mundo.
Han caido los dos en la boca de un Dios tenebroso,
que sonrie mostrando sus dientes de acero.

Porque es lunes, va para ti.
Han caido los dos - Radio Futura

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Los lunes tienen sus cosas buenas ¿las compartimos?

Anónimo dijo...

Bonito comenzar de semana Duende. Dichosos tornas los ojos que te leen. Besos

Simplemente alguien dijo...

Hola duende!
Me gusta la canción, los lunes tienen su magia, su aquel que se dice.
Un saludito de otra optimista convencida.

satélite despistado dijo...

Hola amigo duende, por aquí pasa este satélite al que su caótica órbita de vez en cuando le deja caer en tu bosque, es bueno ver las cosas con optimismo, estoy de acuerdo con esa tu parte Zen, sigue buscando esa ilusión al lunes y a cualquier otro día de la semana, quien sabe si en una de esas al arrancar el coche y sonar la radio la canción que escuches te recuerde a tu amigo el satélite, espero que si eso pasa una sonrisa se dibuje en tu cara.

el duende dijo...

Anónimo 1: Bueno, cuando uno escribe siempre comparte esas cosas ¿no crees?

Anonimo 2: Como me gusta que estas letras alegren tus ojos. Besos para ti también

Optimista convencida: Una canción para oir con auriculares aisladores, luz apagada y meterla muy muy dentro de ti, Hay música que nace de dentro y hay que meterla muy dentro de uno. Un saludo para ti también

Satélite: Que bueno que tu orbita cada vez menos caótica se siga cruzando por estos lares. Que no sabes tu de mi parte Zen, cuanto hemos hablado de música, así que inevitablemente hay música que me hacen recordar tu orbita caótica. Una sonrisa también para ti

Judiza dijo...

Lunes segundo día de la semana, día de organización y arranque, día de desilusión en situaciones adversas, que bueno que te gusten los lunes, a mi en particular me gustan los Jueves. Esa letra cala mi querido amigo, y bastante.
Saludos desde la otra orilla.

burbu dijo...

tas un alarga ausencia hasta de mi misma.. viendo el bosque de puntillas.. vendré a leerte con calma..y a ver si tb retomo lo mio..;) hasta luego

el duende dijo...

Coreana!!!!! jajajaja Viva tu y tu Koreano

burbu dijo...

jajjaja yo se de alguien q no entiende q me gusten los lunes!! jajjaja

Laura Hierro dijo...

Qué buena esta canción! Como tantas otras de Radio Futura. Ains, eso me recuerda que ya tengo una edad...
Otro saludo!

el duende dijo...

Bueno Laura, yo también tengo la mía, pero los duendes, a mas edad mejor sabiduría y en cuanto a la música, yo creo que le pasa como a los libros, quedan congelados en el tiempo, sobre todo si nos hacen mella en el momento adecuado.